Para distribuidoras de insumos y concesionarias de maquinaria que venden bien… pero saben que se les escapa plata por el desorden: presupuestos sin seguir, información en la cabeza de cada vendedor y el dueño sin visibilidad real.
Tu equipo cotiza todas las semanas, pero nadie sabe qué pasó con cada presupuesto. La mayoría de las ventas no se pierden por precio: se pierden ahí, en el seguimiento que nadie hace.
Clientes, historial y pendientes viven en la memoria y el celular personal de cada vendedor. El día que uno se va, se lleva la zona con él.
Manejás mirando la facturación del mes pasado. Las ventas que se estaban por caer… ya se cayeron cuando llegaron los números.
Nada de esto pasa porque tu equipo sea malo. Pasa porque nadie ordenó nunca la forma de trabajar. Y eso tiene arreglo.
Entendemos a fondo cómo vende tu empresa: charlas con vos y con el equipo, revisión de cartera, mapa del proceso real. Cierra con la auditoría comercial en mano.
Armamos el proceso escrito (el manual de ventas de tu casa), formamos al equipo en lo que importa y dejamos funcionando el sistema de registro — elegido según tu empresa, no impuesto.
Instalamos el tablero del dueño y la rutina semanal. El objetivo es exactamente este: que en 90 días no me necesites más.
Ni vos ni yo sabemos todavía si tu empresa es para este programa. Para eso existe esta llamada:
Trabajo con pocas empresas a la vez porque me meto en serio en cada una. Los lugares del programa son limitados.
Agendá tu llamada de 30 minutos En el peor de los casos, te ordena las ideas. En el mejor, te cambia los próximos años de tu empresa.